Que Cachorro Elegir
Lunes, 15 Septiembre 
Hay una infinita variedad en tamaño, tipo, pelo y características entre las razas con pedigree que han sido criadas por criadores serios durante muchos años. En el pasado, las distintas razas fueron desarrolladas para fijar las habilidades para ciertos tipos de trabajo, como pastoreo, rastreo, cobrar piezas, guardia, defensa. Las características que hacían a una raza apta para un determinado tipo de trabajo, permanecen hoy en día, aunque la mayor parte de los canes se mantienen sin ejercer su función original y en aburrimiento.
Aunque al seleccionar un perro para hacer compañía lo hará básicamente porque le gusta su aspecto, no olvide que su comportamiento como animal doméstico será fuertemente determinado por el tipo de trabajo que hacía la raza en cuestión. Por ejemplo, un galgo o perro de rastro será difícilmente parado, ni hará caso a sus llamadas cuando descubra un rastro; un perro de caza sin entrenar levantará y perseguirá presas, quizás con resultados desastrosos y costosos para usted, y el perro criado para cavar y cazar bajo tierra mostrará todos sus talentos en el jardín de su casa con todas sus flores.
El perro que le gusta por su aspecto puede ser absolutamente incompatible con el lugar y su estilo de vida. Por ejemplo un beagle en una finca sin delimitaciones. Aunque es una raza atractiva, de un tamaño ideal y una capa fácil de mantener, sus antepasados fueron perros de jauría, criados para seguir rastros durante todo el día, si hacía falta. Su adorable beagle hará lo mismo, si no se le pone una buena cerca a sus instintos.
El resultado puede ser que usted se le llame antisocial, despreocupado con un perro maleducado, por muy cariñoso que sea el can dentro de sus casa. La adquisición de un perro es una decisión muy importante, ya que hay que hacerse responsable de cuidar a un ser que depende totalmente de usted, durante como mínimo los próximos diez años. Hay que considerar el bienestar del perro con relación a todas las actividades habituales de la familia. La casa y el jardín puede que nunca vuelvan a estar tan impecables como antes de la llegada del perro. El perro que pierde mucho pelo continuamente puede dar mucho trabajo en la casa y resultar pesado, sin querer. Es mejor ser realista en cuanto a las concesiones que está dispuesto a dar, antes de crear una situación desagradable habiendo comprado el tipo de perro equivocado
